La Ciudad de México enfrenta retos multifactoriales en su gestión hídrica, desde emergencias por fugas y reducción en el suministro, hasta inundaciones provocadas por lluvias extremas que afectan a miles de habitantes. Frente a estos desafíos, las autoridades han desplegado respuestas coordinadas como reparaciones urgentes, apoyos integrales a zonas vulnerables y herramientas digitales para mantener informada a la ciudadanía. Además, se fortalece la gobernanza participativa mediante la firma de protocolos con pueblos originarios y la reforestación masiva del Bosque de Agua, acciones que subrayan el compromiso por una infraestructura más resiliente, respeto a los derechos humanos y protección ambiental en la metrópoli.